¿Que es el Talento? según las definiciones que hay, es la aptitud o cualidad para hacer algo concreto.
¿Y el don? pues nos encontramos con una definición muy similar, habilidad para hacer alguna cosa.
Entonces...¿es lo mismo o no?
Según mi experiencia e investigación son cosas distintas.
El Talento es la suma del don natural que se posee desde el nacimiento con la experiencia y conocimientos adquiridos.
Por lo tanto si al don le unimos el entrenamiento y la formación, el resultado es el Talento.
Y si al Talento le añadimos la creatividad más la acción, tendremos el Éxito garantizado.
Resumiendo solamente con el don sea el de pintar, de escribir, de cantar, etc. no es suficiente.
Hay que formar, moldear,crear y realizar lo necesario para que se convierta en Talento.
Pero con el Talento sólo no alcanzaremos nuestros sueños, ni tampoco el éxito, pues hay que dar el espacio de la creatividad para que pueda expresarse y salir a la luz.
Cuando ese Talento ya esta canalizado a través de una expresión creativa, si no la ponemos en acción, se quedará sólo para la misma persona o los que le rodean. Un Talento invisible para uno mismo y para los demás.
Si queremos que ese Talento sea visible a nuestros ojos y a los del resto, llegando al éxito y dar la posibilidad de que ese Talento sea manifestado en toda su capacidad, hay que ponerse en acción si o si.
¡Cuantos talentos se quedan en la invisibilidad y desconocimiento más absoluto!
Cuando esto sucede es porque alguno de los peldaños se ha quedado por el camino.
O no hemos descubierto o confiado en ese don natural que tenemos desde niñ@s, que aunque conozcamos ese don que poseemos no le hemos entrenado ni formado.
En ocasiones se forma y se entrena, pero no le canalizamos adecuadamente. no le damos voz, no se expresa de alguna forma creativa y se pierde.
Y llegamos al peldaño de la acción. Sino le ponemos pies a ese Talento, se quedará en casa y poco más, por lo que el desarrollo y el éxito de ese Talento será prácticamente nulo.
En el mundo del Arte en general y del Cine en particular he visto muchos casos de talentos perdidos y desaprovechados, en el que una gran parte de ellos se han quedado en el don y a veces ni eso.
Desde Artistas del Cambio y en concreto desde el proyecto Cine Coaching, facilitamos todo lo anterior, para que la persona descubra su don, lo forme, lo entrene, lo exprese creativamente desde la conciencia y lo ponga en acción, pudiendo conseguir su éxito personal y profesional.
Haciendo del talentoso alguien que haya desarrollado todo su potencial y creatividad, sin renunciar a su don, identidad y valores por ello, sino por el contrario multiplicándolos y reforzandolos.
domingo, 18 de octubre de 2015
martes, 29 de septiembre de 2015
Las Hojas no caen ¡se sueltan!
Las hojas no caen,se sueltan... Siempre me ha parecido espectacular la caída de una hoja.
Ahora, sin embargo, me doy cuenta que ninguna hoja se cae, sino que llegado el escenario del otoño inicia la danza maravillosa de soltarse.
Cada hoja que se suelta es una invitación a nuestra predisposición al desprendimiento.
Las hojas se caen, se desprenden en un gesto supremo de generosidad y profundo de sabiduría:
La hoja que no se aferra a la rama y se lanza al vació del aire sabe del latido profundo de una vida que esta siempre en movimiento y en actitud de renovación.
La hoja que se suelta comprende y acepta que el espacio vacío dejado por ella es la matriz generosa que albergara el brote de una nueva hoja.
La coreografía de las hojas soltándose y abandonándose a la sinfonía del viento traza un indecible canto de libertad y supone una interpelación constante y contundente para todos y cada uno de los árboles humanos que somos nosotros.
Cada hoja al aire me esta susurrando al oído del alma: ¡suéltate! ¡entrégate! ¡abandónate!! y ¡confía!
Reconozco y confieso públicamente ante este público de hojas, que soy un árbol al que le cuesta soltar muchas de sus hojas. Tengo miedo a la incertidumbre del nuevo brote. Me siento tan cómodo y seguro con estas hojas predecibles, con estos hábitos perennes, con estas conductas fijadas, con estos pensamientos arraigados, con este entorno ya conocido...
Quiero en este tiempo, sumarme a esa sabiduría, generosidad, confianza y belleza de las hojas que "se dejan caer".
Quiero lanzarme a ese espacio otoñal que me sumerge en un auténtico lugar de fe, confianza, esplendidez y donación.
Se que cuando soy yo quien se suelta, desde su propia consciencia y libertad, el desprenderse de la rama es mucho menos doloroso y más hermoso.
Sólo las hojas que se resisten, que niegan lo obvio, tendrán que ser arrancadas por un viento mucho más agresivo e impetuoso y caerán al suelo por el peso de su propio dolor.
(La Sabiduría de Vivir de José María Toro)
.
Este precioso extracto del libro de José María, es comparable con lo que sucede en el cine español.
Hay que soltar todas esas hojas que afean y estropean el Árbol del Cine, para dejar que broten nuevas y renovadas hojas, donde lo bello, lo creativo, lo educativo y lo positivo adorne, fortalezca y engrandezca ese Gran Bosque llamado Séptimo Arte.
Ahora, sin embargo, me doy cuenta que ninguna hoja se cae, sino que llegado el escenario del otoño inicia la danza maravillosa de soltarse.
Cada hoja que se suelta es una invitación a nuestra predisposición al desprendimiento.
Las hojas se caen, se desprenden en un gesto supremo de generosidad y profundo de sabiduría:
La hoja que no se aferra a la rama y se lanza al vació del aire sabe del latido profundo de una vida que esta siempre en movimiento y en actitud de renovación.
La hoja que se suelta comprende y acepta que el espacio vacío dejado por ella es la matriz generosa que albergara el brote de una nueva hoja.
La coreografía de las hojas soltándose y abandonándose a la sinfonía del viento traza un indecible canto de libertad y supone una interpelación constante y contundente para todos y cada uno de los árboles humanos que somos nosotros.
Cada hoja al aire me esta susurrando al oído del alma: ¡suéltate! ¡entrégate! ¡abandónate!! y ¡confía!
Reconozco y confieso públicamente ante este público de hojas, que soy un árbol al que le cuesta soltar muchas de sus hojas. Tengo miedo a la incertidumbre del nuevo brote. Me siento tan cómodo y seguro con estas hojas predecibles, con estos hábitos perennes, con estas conductas fijadas, con estos pensamientos arraigados, con este entorno ya conocido...
Quiero en este tiempo, sumarme a esa sabiduría, generosidad, confianza y belleza de las hojas que "se dejan caer".
Quiero lanzarme a ese espacio otoñal que me sumerge en un auténtico lugar de fe, confianza, esplendidez y donación.
Se que cuando soy yo quien se suelta, desde su propia consciencia y libertad, el desprenderse de la rama es mucho menos doloroso y más hermoso.
Sólo las hojas que se resisten, que niegan lo obvio, tendrán que ser arrancadas por un viento mucho más agresivo e impetuoso y caerán al suelo por el peso de su propio dolor.
(La Sabiduría de Vivir de José María Toro)
.
Este precioso extracto del libro de José María, es comparable con lo que sucede en el cine español.
Hay que soltar todas esas hojas que afean y estropean el Árbol del Cine, para dejar que broten nuevas y renovadas hojas, donde lo bello, lo creativo, lo educativo y lo positivo adorne, fortalezca y engrandezca ese Gran Bosque llamado Séptimo Arte.
lunes, 31 de agosto de 2015
El Séptimo Arte y Canudo
Al cine se le denomina Séptimo Arte porque en la antigüedad las consideradas como artes eran la pintura, escultura, literatura, arquitectura, danza y música. Solo seis, pero cuando el cine alcanza el auge y un gran interés social fue cuando se le denomino Séptimo Arte,
Esa
denominación se la debemos a un escritor, periodista y poeta llamado Riccioto
Canudo, nacido en Ciola del Colle (Bari, Italia) y que falleció en París en
1923.
En 1902 Canudo se instaló en París y comenzó a
relacionarse con los ambientes culturales que existían en la capital francesa.
En 1911 escribió “el Manifiesto de las Siete Artes”, dándolo a conocer tres
años más tarde. Por ello fue el primero en etiquetar al cine como “séptimo
arte”.
Puso en
marcha también el primer “cine club” denominado “Club de los Amigos del 7º
Arte”.
Ya en sus
textos apuntaba claramente la diferenciación del cine entre industria y arte.
Canudo decía
ver el cine como “arte plástico en movimiento” y lo hizo presente en diferentes
disciplinas artísticas, así que este personaje tenía tanta influencia en la
época que una gran cantidad de intelectuales y artistas reconocieron el
sobrenombre y lo comenzaron a llamar también “séptimo arte” y es por esto que
se acogió como una arte más.
Consideremos
que en esa época el cine no tenía los avances que se tienen en la actualidad,
sin embargo era tan solo considerado una distracción y nada más; dentro de algo
que se conoció como el manifiesto de las siete artes escribió “el cine no es
melodrama ni teatro y en alguna de sus formas degradadas puede servir como
diversión fotográfica pero esencialmente es un arte nacido para ser la
representación total del alma y del cuerpo, un drama visual hecho con imágenes
y pintado con pinceles de luz, una abstracción, como la tragedia escrita o el
drama que se lee”.
Para Canudo
las artes fundamentales simplemente son dos; la primera es la arquitectura de
la cual son complemento la pintura y la escultura, mientras que la segunda
palabra y la danza es el esfuerzo de la carne para convertirse en música.
Mientras que el cine reúne todas las artes en uno solo, dice que es “arte
plástico en movimiento”, este mismo pertenece al mismo tiempo a las artes
móviles como a las inmóviles, incluso a las artes temporales y a las
espaciales.
La Teoría de
las Siete Artes gano rápidamente terreno, extendiéndose por todo el mundo hasta
el día de hoy.
viernes, 21 de agosto de 2015
Viaje a Ninguna Parte
En estas fechas donde se producen multitud de desplazamientos, de viajes a unos sitios y a otros, los del sur van al norte, los del norte al sur, cruzando incluso fronteras, océanos, etc.
Pero esta curiosa y muy compartida situación se extiende a lo largo del año, quizás con algo menos de movimiento, pero las carreteras, los aeropuertos, los trenes...están prácticamente siempre a tope.
¿Que pasa? ¿Que sucede? ¿Para que tanto viaje? ¿Por que ir de un lado a otro?
Por la parte lógica seguramente habría muchas respuestas...¿pero realmente es así?
Pienso que en el fondo el ser humano busca por aquí y por allá algo que ha perdido hace mucho tiempo y que se puede resumir en una sola palabra: "Felicidad".
Hemos perdido el "norte, estamos desorientados, a la deriva" y buscamos desesperadamente "algo" que anhelamos, necesitamos y que no encontramos.
Viajes de todo tipo y de todas las maneras, nos gastamos un montón de dinero, tiempo y energía y lo que es peor nos ponemos y ponemos en peligro en el transcurso de esos trayectos.
Pero hay un "viaje" del que la inmensa mayoría se olvida y que las agencias de viaje no ofertan:
"el viaje interior, el viaje a ninguna parte".
Un viaje ligero donde sólo se necesita la maleta del Ser, de la Conciencia.
Desde la quietud, desde el no hacer, desde el silencio, desde el Yo, podemos emprender el viaje más importante y vital de nuestra vida, el Viaje con mayúsculas, el Viaje más maravilloso donde nos espera lo más apasionante como es el reencuentro con nuestra Esencia Real.
Valga desde aquí la revisión o visión de esa obra maestra del cine español, realizada en 1986, escrita, dirigida e interpretada por Fernando Fernán Gómez.
¡Feliz Viaje a Ninguna Parte!
Pero esta curiosa y muy compartida situación se extiende a lo largo del año, quizás con algo menos de movimiento, pero las carreteras, los aeropuertos, los trenes...están prácticamente siempre a tope.
¿Que pasa? ¿Que sucede? ¿Para que tanto viaje? ¿Por que ir de un lado a otro?
Por la parte lógica seguramente habría muchas respuestas...¿pero realmente es así?
Pienso que en el fondo el ser humano busca por aquí y por allá algo que ha perdido hace mucho tiempo y que se puede resumir en una sola palabra: "Felicidad".
Hemos perdido el "norte, estamos desorientados, a la deriva" y buscamos desesperadamente "algo" que anhelamos, necesitamos y que no encontramos.
Viajes de todo tipo y de todas las maneras, nos gastamos un montón de dinero, tiempo y energía y lo que es peor nos ponemos y ponemos en peligro en el transcurso de esos trayectos.
Pero hay un "viaje" del que la inmensa mayoría se olvida y que las agencias de viaje no ofertan:
"el viaje interior, el viaje a ninguna parte".
Un viaje ligero donde sólo se necesita la maleta del Ser, de la Conciencia.
Desde la quietud, desde el no hacer, desde el silencio, desde el Yo, podemos emprender el viaje más importante y vital de nuestra vida, el Viaje con mayúsculas, el Viaje más maravilloso donde nos espera lo más apasionante como es el reencuentro con nuestra Esencia Real.
Valga desde aquí la revisión o visión de esa obra maestra del cine español, realizada en 1986, escrita, dirigida e interpretada por Fernando Fernán Gómez.
¡Feliz Viaje a Ninguna Parte!
viernes, 24 de julio de 2015
CINE con mayúsculas
Hace unos días se ha estrenado en España la última película de Disney-Pixar: InsideOut (Del Revés).
Una joya que nos demuestra que el cine no tiene porque estar reñido con la cultura y la industria, el divertimento con el conocimiento, el entretenimiento con la reflexión y los valores...
Algo que muchos cineastas en general y los productores en particular no quieren entender.
No es por casualidad que las películas de animación estén una semana si y otra casi también en los primeros puestos de la taquilla y del número de espectadores.
Una gran parte del publico desea y anhela un cine donde el Arte y la Cultura se conjuguen perfectamente con el entretenimiento y el ocio.
Se nos llena la boca de que el cine es el 7º Arte, que es Cultura, etc. pero los hechos demuestran lo contrario, al menos en un gran porcentaje.
El cine está muy prostituido como dice Jodorowsky, alejado de su función educativa, formadora y de mejora y desarrollo de la sociedad.
Ojala que poco a poco se vaya tomando conciencia y se produzca ese cambio que muchos anhelamos y que tod@s necesitamos por el bien general y del cine en particular.
Sólo me queda recomendar de forma entusiasta dicha película y que ¡aprendan y disfruten con ella!
viernes, 3 de julio de 2015
¿Unión de cineastas? ¿Cambio en los cineastas?
Hace unos días en la Sala de Cineastas en el Circulo de Bellas Artes pude asistir y participar en el debate sobre el nuevo real decreto/ley del cine y me gustaría hacer algunas reflexiones y consideraciones al respecto:
Con anterioridad hice unas invitaciones como el que acudiéramos con la MENTE ABIERTA, dejando los EGOS EN LA CALLE (mejor en un contenedor),con una MIRADA INTROSPECTIVA, con el CORAZÓN EN LA CABEZA, con un gran sentido de AUTO CRÍTICA y no tanto de crítica, ponernos en los ZAPATOS DEL OTRO ,saber ESCUCHAR, que NADIE ES MÁS QUE NADIE y sobre todo dispuestos y RECEPTIVOS A LO NUEVO, a un CAMBIO DE FONDO Y NO SOLO DE FORMA, dejar FLUIR, intentar al menos llevar la MEJOR VERSIÓN DE NOSOTROS MISMOS, con mucho HUMOR, AMOR, ILUSIÓN, RESPONSABILIDAD Y POSITIVISMO. Pero excepto en algún que otro momento, bajo mi punto de vista las invitaciones brillaron por su ausencia... Las excepciones se pueden resumir en dos frases, una de José Nolla cuando dijo "que todos somos responsables de la situación del cine español" y la de Cesar Martinez Herrada, pidiendo "un cambio de raíz" y poco más.
Mis dos intervenciones fueron en esa linea, hable desde el corazón y la sinceridad pero el hemisferio derecho era omnipresente en la sala o al menos así lo percibí. Si el invitar a estar con una mente abierta, receptivos a realizar las cosas de otra forma, el conectar los unos con los otros, a poner el corazón en nuestras palabras y pensamientos, ser positivos etc. es "algo raro" como se me dijo ¿? Pienso que es una prueba clara de que hay mucho por cambiar en todos los niveles y aspectos. Si no se van produciendo cambios en cada uno de nosotros en nuestra forma de pensar, de sentir, de hacer. Sino cambiamos viejos y caducos paradigmas por otros nuevos que están contrastados e implantados desde hace tiempo en muchos colectivos, empresas, etc. intuyo que como decía el compañero Cesar, en el mejor de los casos es que vamos a seguir "aburriéndonos mucho" llegando a callejones sin salida, cada uno haciendo su guerra y el cine español de mal en peor.
Tal y como me declaré en la Sala, soy amante del cine español, por todo lo que me ha aportado en mi niñez, adolescencia y que ha seguido acompañándome hasta el día de hoy, me siento con la necesidad de devolver "algo" de todo lo que me ha dado a través de conocimientos, técnicas y experiencias adquiridas a lo largo de estos años de forma personal y profesional y que se que ayudarían y facilitarían a que este mundo maravilloso del cine y de todos los profesionales que lo componen a conseguir lo que tod@s anhelamos y deseamos: hacer y ser felices con el Séptimo Arte, crear nuestra propia identidad y modelo, aportar los mejores valores a la sociedad, el que el cine forme parte de una educación integral y consciente de nuestros niños y jóvenes, que la cultura y la industria estén alineadas, que los egos sean reemplazados por humildad y conciencia, que el cine forme parte de una sociedad más integra, justa, saludable, solidaria, amable y responsable.
Apuesto y sigo apostando por ello.
Recomiendo revisar la Alegoría o Mito de la Caverna, como reflexión de lo anterior. Gracias.
miércoles, 17 de junio de 2015
Reciclarse o ...
Nos guste o no nos guste estamos en tiempos de CAMBIOS y de RECICLAJE. En todos los aspectos y niveles. Están muy bien las campañas de reciclaje de residuos de todo tipo (cristales, cartones, aceites, orgánicos, plásticos, etc.) pero ¿y nosotros?
Precisamente si nos recicláramos, lo de los residuos o no existirían o poca presencia tendrían.
Los seres humanos necesitamos con urgencia y sin vacilación un reciclado toral, tanto mental, emocional, físico como espiritual.
Llevamos una gran carga, un gran lastre de todo tipo que nos limitan, nos alejan de la salud, de la alegría, de la felicidad, de todo aquello que por derecho deberíamos de tener y disfrutar a lo largo de toda nuestra vida, tanto en el ámbito personal como profesional.
Pocos muy pocos aun al menos, están o estamos en ese periodo de cambio y reciclaje.
Pero esos cambios o ese reciclaje ha de realizarse desde la Conciencia y no del ego o personalidad. Pues de no ser así cambiaríamos o reciclaríamos en falso, un lastre por otro y poco más.
Precisamente en estos momentos hay formas, conocimientos, técnicas para que el cambio y el reciclaje sea de fondo y no de simple forma.
Lo que se necesita es mirarse de forma sincera y veraz y dar un paso hacia delante con valentía y decisión. El resto viene por añadidura.
Desde Artistas del Cambio apostamos por ese cambio y ese reciclaje de forma general y en el mundo de las artes en particular.
¡Convirtámonos en artistas del cambio y del reciclaje, aquí y ahora!
Precisamente si nos recicláramos, lo de los residuos o no existirían o poca presencia tendrían.
Los seres humanos necesitamos con urgencia y sin vacilación un reciclado toral, tanto mental, emocional, físico como espiritual.
Llevamos una gran carga, un gran lastre de todo tipo que nos limitan, nos alejan de la salud, de la alegría, de la felicidad, de todo aquello que por derecho deberíamos de tener y disfrutar a lo largo de toda nuestra vida, tanto en el ámbito personal como profesional.
Pocos muy pocos aun al menos, están o estamos en ese periodo de cambio y reciclaje.
Pero esos cambios o ese reciclaje ha de realizarse desde la Conciencia y no del ego o personalidad. Pues de no ser así cambiaríamos o reciclaríamos en falso, un lastre por otro y poco más.
Precisamente en estos momentos hay formas, conocimientos, técnicas para que el cambio y el reciclaje sea de fondo y no de simple forma.
Lo que se necesita es mirarse de forma sincera y veraz y dar un paso hacia delante con valentía y decisión. El resto viene por añadidura.
Desde Artistas del Cambio apostamos por ese cambio y ese reciclaje de forma general y en el mundo de las artes en particular.
¡Convirtámonos en artistas del cambio y del reciclaje, aquí y ahora!
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