sábado, 3 de octubre de 2020

El cine español se corona con el "virus".

Como todo en la vida, ni todo es negro, ni todo es blanco o ese dicho famoso que dice: no hay mal que por bien no venga.

Comento esto porque a pesar de la situación tan delicada y difícil que atraviesa la sociedad española, en general y la de la cultura en particular, hay que poner el foco en lo positivo, aunque haya que afinar mucho el objetivo. El cine español esta siendo "beneficiado" por las escasas produciones especialmente norteamericanas, que están llegado a nuestras pantallas y que de hecho, muchas de ellas siguen retrasando sus estrenos, como la última de James Bond, de Marvel, etc. Incluso algunas han pasado directamente a las plataformas como Mulan de Disney.

Esto ha provocado que el espectador tenga más elección y posibilidades de comprar una entrada para ver una película española y más cuando se puedan mantener más tiempo en la cartelera. Si a esto lo unimos a que la calidad de las mismas, es de un notable alto, pues los resultados se pueden comprobar en las taquillas.

Sólo falta que esa valentía y buen hacer de productores y distribuidores, se refleje también, en expresar de forma más abierta y clara, diferentes aspectos que están sucediendo en nuestro país y que salvo honrosas excepciones, como los que están integrados en la plataforma: artistas y técnicos por la libertad, siendo la actriz Ana Arias una de sus integrantes, que están poniendo voz, corazón, coraje y cuerpo a todo este tema, de forma valiente y auténtica.

De todo esto saco dos reflexiones, por un lado, que si al cine español se le cuidara más y se le dierá más cobertura y prioridad, ello se reflejaría de forma muy positiva en esta industria llamada cine. Tal y como hace nuestro país vecino (Francia), primero lo suyo y luego todo lo demás.

Por supuesto, siempre y cuando que lo que se produzca y se ofrezca al público, sea merecedor de esa inversión de dinero y tiempo. Un cine educativo, formativo, con valores, potenciando la reflexión, el despertar de conciencias, sin que el entretenimiento se le aparque, pero que no sea el motivo principal.

Porque como he expresado en otras entradas, si el cine es cultura, debe de ser cultural y no lo contrario. Logicamente, hay que tener muy claro que es cultura y cual es su finalidad real. De lo contrario entramos en la anticultura, donde lo anterior no existe o es residual.

A continuación voy adjuntar unas imágenes que corresponden a algunos de los últimos estrenos, de películas españolas y que bien merecen su visión, me refiero a: Padre no hay más que uno (2), la boda de Rosa, las niñas y el olvido que seremos.





Y ya para finalizar, acompaño una imagen de Artistas y técnicos por la libertad, con su correo eléctronico: artistasytecnicosporlalibertad@gmail.com para aquell@s que deseen adherirse, que además de sentirse artistas, quierán sentirse libres de expresar y acompañar a otros artistas, en la defensa de los valores más importantes de la vida, como es la verdad y la libertad. Es el momento de los y las valientes y no del servilismo, del callar y del mirar a otro lado, que posiblemente no sea el correcto. Los artistas siempre se han destacado por ser una voz crítica e importante del pueblo, contra las mentiras e injusticias y ahora toca dar la cara y poner en valor esas cualidades. Gracias.


 



miércoles, 26 de agosto de 2020

HAZ DE TU VIDA LA MEJOR PELÍCULA/CINE COACHING

Saludos a tod@s.

Acaba de nacer una nueva criatura, la cual me ha hecho padre una vez más. El parto se ha retrasado, practicamente tres meses, pues su fecha de salida, tendría que haber sido en Mayo, pero con el tema que todos conocemos, se ha retrasado su nacimiento. Me refiero a la publicación de mi primer libro: HAZ DE TU VIDA LA MEJOR PELÍCULA/CINE COACHING, editado por LETRAME.

Estoy muy contento y feliz, como no podría ser de otra forma, pues por un lado he conseguido un objetivo muy retador y nada fácil y por otro el poder ofrecer y compartir este hijo con todos aquellos que anhelen de corazón hacer de su vida tanto personal como profesional, la mejor de las posibles.

He volcado en él, mis conocimientos, mi historía, mis aprendizajes, mis experiencias, mis años de trabajo con cientos de personas, acompañandolas y facilitandolas, ese cambio que deseaban y necesitaban en sus vidas. Pero sobre todo mis pensamientos e ideas, como mis sentimientos y mi corazón.

Escribir un libro, es en efecto como engendrar un hijo. Es un ejercicio, un gimnasio donde desarrollas la creatividad, por lo tanto el hemisferio derecho del cerebro, es voluntad, es disciplina, es motivación, es aprender a salvar obstaculos y dificultades de todo tipo, potenciar la resiliencia y debilitar la procrastinijoación, es volcar algo tuyo interno, es una apuesta de amor a los demás, es entrega, es trabajo, es esfuerzo, energía, tiempo, dedicación, es...¡un hijo!

Vencer el que dirán, el que opinarán, el que pensaran de mi, el perfeccionismo, el juicio o crítica. El ser fuerte y humilde tanto en la alabanza, como en todo lo contrario. Es crecer por dentro y por fuera.

Siempre se ha dicho, que en esta vida hay que hacer estas tres cosas: tener al menos un hijo, plantar un árbol y escribir un libro. Y tiene toda su lógica, los tres son legados, son parte de tí, es una continuidad de uno mismo, es herencia. Y los tres, si sabes aprovecharlo y vivirlo con conciencia, te hacen mejor persona, mejor ciudadano, mejor profesional, más sabio y más humano.

En este libro manual, he intentado que sea una buena, amable e inteligente compañía y guia, para que quien lo lea, lo reflexiones, lo trabaje, pueda convertirse en un gran Artista de su existencia en todos los planos. De forma sencilla, amena, ilustrativa y fácil de trabajar. Combiando técnicas muy variadas, pero contrastadas, experimentadas y avaladas por muchas personas, que a través de ellas, les ha cambiado su vida de forma muy positiva, haciendose más autoconscientes, responsables, creativas, sabias, humildes, sanas y felices.

No habría perdido mi tiempo y mi energía, como tampoco la del lector, sino estuviera seguro de que merece la pena esa inversión económica, de trabajo y por supuesto también de tiempo, que es lo más preciado sobre todas las cosas.

Es un libro para valientes, decididos, con una actitud y una determinación del 100%, de cambiar, de transformar, resetear viejas creencias, paradigmas, ideas, hábitos, costumbres y formas equivocadas de ser y hacer. Para mentes, corazones y conciencias abiertas, receptivas, humildes, auténticas y deseosas de hacer de su vida la mejor obra, la mejor versión, la mejor película.

Un libro apto y necesario para todos, seamos lo que seamos, hagamos lo que hagamos, artistas rconocidos o sin reconocer, con estudios o sin ellos, con mejor o peor posición inicial, más jóvenes o más mayores, el requisito único es querer en verdad, dar un paso cuantitativo y cualitativo en nuestras vidas, con un compromiso total para que así sea.

Hago una reflexión y expongo lo que debiera de ser la cultura, el arte, la creatividad y cada una de sus manifestaciones o expresiones, que por desgracia, en el mundo actual están en las antípodas de lo que tendrían que ser, siendo el séptimo arte, el cine, donde pongo más foco y atención, al ser el compendio de muchas de las artes principales y por lo tanto la más completa y decisiva, para el ser humano y obviamente para la sociedad y el mundo en el que vivimos. 

Agradecer de antemano a tod@s los que compreís el libro, por esa confianza y apuesta decidida y sobre todo por ponerlo en práctica en vuestro diario vivir ¡aquí y ahora!Ingresando por derecho y mèrito propio en la comunidad de los Artistas del Cambio (consciente). Muchas gracias.


 

miércoles, 29 de julio de 2020

Miedo a las salas de cine

Siempre se ha dicho que la realidad siempre ha superado la ficción y con creces. Una vez más se ha confirmado tal dicho.

En las salas de cine se ha pasado miedo, suspense, terror, incertidumbre, pánico, en base a lo que se proyectaba en las pantallas y por las películas que el espectador contemplaba desde la butaca.
Incluso cuando terminaba la proyección, ese miedo y terror continuaba en nosotros y nos lo llevabamos a casa, durante mucho tiempo e incluso a veces para siempre, pues nuestro subconsciente lo grababa a fuego.
Ahora ese miedo, ese pánico, ese terror, se tiene sin haber comprado la entrada y sin haber estado en la sala de cine. El motivo está claro. Con la "película" que nos han proyectado en nuestra vida real, titulada "Covid19", los espectadores hemos pasado de tener miedo en la sala, a tenerlo fuera de ella.
Y es que el guión ha sido tan bueno, que la gente lo ha interiorizado de tal manera y se han creido de tal forma tal película, que hay pavor, (entre otras muchas cosas) a entrar en una sala de cine, por si el "bicho" se apodera de nosotros y nos destruye.
Obviamente esto es terrible para una industria como la cinematográfica y para todos los que viven y comen de ella. A pesar de todas las medidas draconianas y exageradas que existen en las salas, la mayoría de la gente no se atreve a entrar, por "miedo al bicho" que en este caso no está en la pantalla, sino fuera de ella o al menos así lo piensan y lo creen la inmensa mayoría.

Muy poco a poco, semana a semana, los espectadores van aumentando en las salas, de forma muy tímida y casi siempre temerosa y sin saber si esa tendencia va a continuar, se va a estancar o retroceder. También es cierto, es que otros muchos, se nos quitan las ganas de asistir, por esas condiciones obligadas, que te imponen para poder entrar y ver una película. Bozales o dicho finamente mascarillas, distancias, geles e incluso al parecer la prohibición de comer o beber, lo que era muy habitual antes, como palomitas y refrescos.

Si todo esto lo unimos a que los grandes estrenos, apenas aparecen y lo que se ofrece son reestrenos o películas de baja atracción popular, pues el cóctel esta servido. Las distribuidoras no se atreven a estrenar sus grandes producciones, por si no hacen la recaudación que esperan y necesitan y el público, al menos una parte, no acude por eso mismo, es decir la serpiente que se muerde la cola, pero al final es el "miedo" el protagonista de todo.
Pero áun hay otro factor básico y determinante, que son las múltiples plataformas, que están al alcance de cualquiera y cuya oferta es brutal e inmensa. Ofreciéndose estrenos de películas muy potentes y esperadas, que hace que la gente se quede en casa y desde su sillón y su bol de palomitas o pipas, disfruten de la película elegida. Con total seguridad, comodidad y encima mucho más económico.

Lo que es cierto, es que el tema esta complicado y nada claro. Los beneficiados, por supuesto, son todas estas plataformas, que están viviendo su mejor momento. Mientras se puedan seguir rodando series y películas, habrá trabajo, al menos para una buena parte del sector. Pero los propietarios de salas de cine, excepto los autocines, el futuro es más que incierto y de un guión lleno de suspense y casi de terror.
Yo como amante del cine y de sus salas, como coach artístico y cineasta, deseo que todo vuelva a la antigua normalidad y que esta película montada (eso si, muy bien), se finalice lo antes posible y que no haya ni trilogias ni nada similar, para que podamos volver a disfrutar de la magia que se produce en una sala de cine. Gracias.






lunes, 29 de junio de 2020

¿Estamos locos o qué?

Reconozco que cada vez "flipo" más con las cosas que mis congéneres, hacen y dicen. La capacidad de asombro, es ilimitada e increible.

No quiero utilizar palabras o expresiones más duras y fuertes e incluso quiero expresarme de forma irónica y con humor, para poder sobrellevar tanta...
Hace pocas semanas la plataforma HBO anunció que retiraba la grandiosa, mítica e inigualable obra maestra, aclamada por la crítica, aplaudida y vista por el público de todas las épocas: "Lo que el viento se llevó".
Hay una cosa clara, y es que el viento actual, se está llevando la racionalidad, la lógica, el buen gusto, lo genial, por otros aspectos, que los resumiria en una: locura y manipulación.
El motivo es el personaje de la criada negra, tachando a la película de racista y de poco ética.


Y pregunto: ¿y el tema de la infidelidad, de la guerra, de la ambición, el odio, del engaño, no es igual de criticable e incluso más?
Cada cosa hay que verla en su contexto y tiempo. Sino nos agrada algo, pues sencillamente no se ve y punto y pelota,. Algo que suelo hacer y sobre todo con producciones actuales y mucho menos con las clásica o antiguas.
Pero el retirar o eliminar una película del catálogo, en este caso de una plataforma, es algo que no se sostiene por ningún lado, salvo por el de la manipulación de ciertos lobbys, que quieren confundirnos y lavarnos el cerebro.
Si todo lo que es Arte (con mayúsculas) hubiese que retirarlo por esto o por lo otro, pocas cosas quedarián. Que si machismo, que si violencia de género, que si homofobia, que si ...
Volvemos a la caza de brujas, a la inquisición y similares.
Para que en ese reseteo, al final veamos, leamos, contemplemos, lo que unos cuantos ingenieros y manipuladores de masas, deseen, bajo sus planes y objetivos poco loables hacia el resto de la sociedad.
Cierto es que no sería la primera vez que esto ocurriera, ni posiblemente la última, pues mientras estemos dormidos y no haya un cambio y un despertar de conciencia, la historia se repite y se repetirá una y otra vez.
Yo soy el primero que muchas producciones y películas tanto antiguas y sobre todo actuales, no las considero arte y pienso que son más bien negativas y perjudiciales para el ser humano, pero lo he de respetar, aislarme de ello y confiar que poco a poco, esas obras, filmes y producciones, sean cada vez mejor, tanto en valores, en conocimiento y desarrollo personal, además de entretenimiento.
Pero entrar en censuras, vetos, eliminaciones y parecidos, me lleva a un sentimiento de tristeza y de indignidad, muy similar a esa sociedad distópica de 1984.



Espero y deseo que vuelvan los buenos tiempos y la cordura y hechos como los sucedidos se terminen y se corrijan. Gracias y un saludo.

domingo, 31 de mayo de 2020

Cuando la realidad supera la ficción


Siempre se ha dicho que la realidad de la vida supera con creces cualquier ficción sea del tipo que sea, novelada, audiovisual...
Cuando esa realidad es buena, positiva, bella, dignificante, potenciadora y produce paz, bienestar, salud, armonía, desarrollo, en una palabra: felicidad, es muy bienvenida y nos congratulamos de ello y por lo tanto aplaudimos el que supere a cualquier ficción edulcorada, amable y entretenida con un happy end.
El tema es cuando esa realidad que supera la ficción, no es ni tan positiva, ni tan buena, ni tan bella y mucho menos produce felicidad, sino todo lo contrario, es decir que produce: negatividad, limitación, enfermedad, desequilibrio, malestar, tensión y sobre todo "MIEDO" y muerte.



Poniendo el foco precisamente en el factor más importante y que está detrás de todos los demás, como es el MIEDO, ninguna película de las clasificadas "miedo psicólogico", supera las realidades que la vida "real o matrix" nos hace vivir si o si. Pues una película puedes elegir si quieres verla y pasarlo mal durante un rato o no. Pero en la vida "real o matrix" no es así, pues nos toca a todos de 0 a 100 años vivirla, quieras o no, lo desees o no, estés de acuerdo o no. Es más si te quieres salir de "la sala", te multan, te persiguen, te critican, sino algo peor. Así que toca quedarte sentadito en la butaca, tragándote la película que te imponen y que tú no has elegido, ni quieres ver, hasta que el proyectista, decida que puedes levantarte, con ciertas restricciones y reglas, por supuesto.
Ni los guionistas con las mentes más negras y retorcidas, se les ocurriría escribir tales guiones que vivimos en la vida diaria, en los cuatro puntos cardinales de esta gran sala de cine, que es este planeta.




Como pasa en la ficción, además de pagar una entrada, pasarlo mal y llevar ese malestar en ocasiones durante mucho tiempo... lo aplaudimos, aunque sea desde un balcón, lo celebramos, lo alentamos, lo premiamos y hacemos publicidad para que todo el mundo haga lo mismo. Y es más sino lo haces o no vas a ver esa película, te ponen mala cara, te juzgan y te marginan, sino te amenazan o insultan.
Todos como corderos a ver, aplaudir y recomendar esa película de miedo, si no de terror, pues lo politicamente correcto, nunca mejor dicho, pues ese tipo de realidades provienen de la clase titiritera política y que me perdonen los titiriteros. Es decir "el silencio de los corderos" se dejan llevar y manipular por los "anibal lecter" que lo que desea detrás de su falsa sonrisa y teatralidad, es "devorárselos y comérselos", cuando le plazca y tenga oportunidad de ello.




Las opciones a todo esto son pocas:
1-No entrar en esa sala de cine y por lo tanto no tragarnos esa película que nos están vendiendo y que en ningún caso nos interesa, salvo que queramos ser engullidos por "anibal".
2-Si estamos dentro de la sala, salirnos lo antes posible, pues más vale un poco tarde que nunca.
3-Si no nos dejan salir, cerremos los ojos y el resto de los sentidos, para aislarnos en la mayor medida posible de esa película de miedo/terror, aferrándonos a nuestra conciencia y en cuanto podamos salir aunque sea por la puerta de atrás, salir.
Obviamente, esto requiere un "darnos cuenta", "una toma de conciencia", "un despertar", pues si no continuaremos dentro de la sala y siendo candidatos para que los "anibal lecter" nos traguen...
Estamos a tiempo, pero cada vez queda menos tiempo, por lo que urge que abramos los ojos y actuemos en consecuencia. Pues de no ser así, nos puede pasar y de hecho ya esta pasando, que cuando nos demos cuenta de lo que hay, nos encontremos en el matadero sin vuelta atrás, como esos corderitos confiados, que cuando perciben que van a ser eliminados ya no pueden hacer nada, mas que berrear y gritar de MIEDO/TERROR.


jueves, 30 de abril de 2020

La creatividad y la sencillez a la máxima expresión

El confinamiento, el estado de alarma, el virus, la pandemia y no se cuantas cosas más, que yo las resumiria como la gran manipulación/ficción y la mayor puesta en escena del  "miedo", pocas veces vista y vivida...esta dando lugar a efectos también positivos que quiero destacar en esta entrada.
Productoras, directoras y directores, guionistas, etc. están confinados pero no parados, al menos al 100%. Ya que se están preparando nuevos contenidos, nuevos guiones. Emergiendo nuevas ideas, reflexiones, vivencias y experiencias que más pronto que tarde veremos en las diversas pantallas.
Directoras como Paula Ortiz, esta rodando y preparando un trabajo desde casa, donde los actores la envian sus actuaciones y ella por skype los va dirigiendo.
Hay una cosa clara y es que la creatividad la mata o la ensalza la tecnología. Se que muchos no estarán de acuerdo con ello, pero bajo mi punto de vista es así. El confort, las comodidades, las múltiples herramientas y recursos que hay a nuestra disposición en el mundo actual, hace que la imaginación, la creatividad, quede en un segundo o tercer plano. Es un actor secundario. En cambio con situaciones como la actual, todo hay que suplirlo con grandes dosis de creatividad, imaginación y muchas ganas de hacer. La cinematografía en otros paises, están más acostumbrados a moverse y crear de forma parecida, al que en estos días se esta haciendo. Incluso algunos directores e interpretes, tienen que rodar a escondidas y de forma clandestina, por motivos políticos, culturales, etc.
Pero hay otro factor positivo a mi entender que es la sencillez y la humildad, con la que se trabaja y se hacen las cosas. Los sets de rodaje son las casas, las luces lo que tenemos por hay de forma habitual en nuestro hogar, el sonido con un microfono normalito o sonido directo y los efectos especiales lo más amateur posible.

 La sencillez en las formas y en los fondo, la humildad de contar sólo con nuestra riqueza creativa, contando y sacando el máximo provecho de lo que tenemos a mano, como era el cine en su origen.
Además si a la escasez de medios tecnológicos, sumamos la lejanía de actores con directores, directores con técnicos, etc. todo resulta mucho más distópico y surrealista, pero como decía anteriormente, hay que verlo como un campo nuevo abonado para volcar lo mejor de nosotros mismos y dar paso al gran caudal de la creatividad, que todos tenemos y llevamos.
Volver a lo sencillo, a lo humano y descontaminarnos de tanta parafernalia y tanto montaje, creo que es un ejercicio muy bueno, para aprovecharlo y experiementar en primera persona, la valia del ser humano, desnudo sin tanto ropaje tecnológico, artificioso y demaseado caro.
Pues lo que cuenta al final es la historía que queremos contar, expresar esa parte artísitica y creativa, en un escenario limpio, sencillo y fuera de toda esa excesiva maquinaria que suele haber en toda producción cinematográfica.
Mientras esperar a que los cines vuelvan abrirse y podamos volver a deleitarnos y a disfrutar, de ese gran arte de todas las artes, que es el séptimo arte. Gracias.



martes, 31 de marzo de 2020

Opinión y reflexión confinada

 El escritor, poeta y cantante canario Carlos A. Guilarte, que cuenta con una extensa actividad en el ámbito de la creación artística y de la dinamización cultural, escribe un artículo-opinión, en la revista digital: elpaíscanario.com, cuyo fragmento comparto en esta entrada, pues me parece de lo más interesante, aunque invito, a que se lea todo el artículo-opinión, de forma integra, pues no tiene desperdicio, el titulo se llama: El final de su mundo, será el comienzo del nuestro.
"La imaginación es la más poderosa de las capacidades humanas. En ésta estriba la fórmula por la cual la conciencia crea la realidad en la que nos desenvolvemos como personas, esto es como individuos y como partes de un colectivo. Y los poderosos lo saben bien.  Por eso se han empeñado en controlarla bajo una sistemática operación de coercitiva propaganda.
Películas y series de zombis, cataclismos, monstruos, invasiones extraterrestres, terroristas despiadados e inmisericordes, psicópatas asesinos o videojuegos de alto contenido bélico, figuran entre otras muchas fórmulas de manipulación y proyección dirigidas a cooptar y sobrecargar de emociones  la imaginación colectiva y por tanto secuestrar la conciencia en sí misma. Un modelo de ocio despilfarrador y una estructura social desigual, en la que el derroche viene asumido como un símbolo de bienestar, es un modelo avocado a perecer bajo el peso de su propio cinismo.
En definitiva, toda esta ofensiva audiovisual, intelectual y moral con la que hemos sido bombardeados durante décadas, es en realidad una herramienta de control masivo. Si controlas la conciencia de la gente y marcas los contenidos, límites y escenarios en los que la imaginación pueda proyectarse, estás alcanzando el sumun de la represión. No hace falta perseguir ni penalizar al que es libre de imaginar y crear la realidad a su antojo, pues sencillamente ya se han encargado de materializar un mundo bien delimitado, sea bajo ficción o no, y de este modo entablillar el pensamiento de las masas bajo un imaginario deseable, condicionando de este modo el poder creativo de cada individuo.Esto en la práctica significa su propia sumisión inconsciente a parámetros de pensamiento y por tanto de realidad marcados sutilmente por la acción de la propaganda más efectiva: La que no deja lugara alternativas, por ocuparlo todo."
Ahora que estamos confinados y al menos en teoría tenemos más tiempo para reflexionar, creo que bien merece la pena que lo hagamos en base a lo que os he adjuntado e invitado a leer.

Teatros y cines vacios, películas y obras sin proyección ni representación, ensayos y rodajes parados, estrenos aplazados y todos viviendo en primera fila, la película de la vida, la obra de la existencia que una vez más supera a la ficción, donde el final no se dislumbra y tampoco su guión. Nos hemos convertido en guionistas, productores, directores, actores y público vip, en esta gran obra y película que es la Vida. A diferencia de muchos filmes y obras, esperemos que el final sea provechoso y feliz o como dicen los "modernos y modernas" moña. En cada uno de nosotros está. ¡A cuidarse y fuerza en el cambio!